Unos cuantos consejos que debes leer cuidadosamente, o correrás el riesgo de comprar una póliza que no te cubra para el tipo de viaje que tenías previsto.

Evidencia tus objetos de valor: para reclamar por pérdida o robo, primero debes probar que compraste esos artículos (recibos) y que estaban allí (haz una foto de los objetos de valor antes de irte) y que te los robaron (un informe policial oficial).  Lee tu póliza y comprende exactamente qué se requiere para hacer un reclamo.

Documenta tu enfermedad: llama a tu compañía de seguros tan pronto como estés enfermo/a; te ayudarán a encontrar a los mejores de la región, además, en tu póliza seguramente dice que tienes que hacer eso. Al contratar el seguro, aceptas que te ayuden a elegir tu médico y a participar en el proceso. Si te niegas o decides no hacerlo, es posible que no lo cubran. 

Sigue la ley: si no tienes permiso para conducir el vehículo en tu país, entonces tampoco estás cubierto en caso de accidente. Por ello si tienes un accidente en una carretera tailandesa con viento, no estarás cubierto si sucede algo grave.

Lee tu póliza: lo sabemos, es aburrido y largo pero leelo, entiende lo que te cubren y lo que no. Y si no estás seguro, ¡envíales un correo electrónico o llámalos! 

Puntos no cubiertos: desde situaciones preexistentes hasta deportes extremos, hay cuestiones que no obtienes en una póliza general de viajes, algunas podrías tenerlas cubiertas en pólizas destinadas a expats.

¡Lee tu póliza!